Los derechos de autor. ¡Qué miedo mentarlos, nombrarlos, escribirlos, exclamarlos! ¿Quién es el autor? ¿Quién tiene los derechos? Desde que los hombres empezaron a crear, el hecho de poner nombres y apellidos a la obra y las ansias de dinero han engendrado este loco mundo de los derechos de autor.
Todo ha de tener una “c” de copyright delante. Ahora se lleva más el “copyleft” o lo que es lo mismo, el acceso libre a la cultura. ¿Por qué yo autor he de cobrar porque se usen mis melodías o textos? ¿Por qué no fomentar la cultura y dejar libres las creaciones? ¡Claro! Siempre y cuando se diga que yo lo creé. Pero que el dinero que se lo quede otro.
Actualmente lo que se lleva es esta palabra “creative commons”. Es un tipo de derecho donde priva la libre distribución de cultura sujeta eso sí a una serie de parámetros y condiciones. Lo que se se fomenta ante todo es que todo el mundo pueda acceder a la cultura. Sea como sea, donde sea y cuando sea.
¿Será esta la manera definitiva de alcanzar la cúspide en cuanto a derechos de autor se refiere? La respuesta la dará el tiempo, sólo él.